Respiratorio

Medicamentos para el asma, espirometría, corticoides - ¿de qué tratan?

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de los pulmones. Este glosario explica los diferentes términos relacionados con el asma, como: broncodilatador, medicamento antiinflamatorio, inhalador, corticoides y espirometría.

 

1. Broncodilatador

Un broncodilatador es un medicamento que se inhala para dilatar las vías respiratorias. Los broncodilatadores se emplean para tratar los ataques de asma, resultado de una irritación de las vías respiratorias, las cuales reaccionan estrechándose repentinamente, dificultando así la respiración.

2. Medicamentos antiinflamatorios

Los medicamentos antiinflamatorios suelen presentar la forma de un medicamento inhalado que contiene corticoides, los cuales previenen y suprimen la respuesta inflamatoria de los pulmones. Los medicamentos antiinflamatorios son parte del tratamiento básico del asma y generalmente se toman diariamente. Los medicamentos antiinflamatorios también se pueden tomar ocasionalmente.

3. Inhalador

Un inhalador es un dispositivo utilizado para administrar una dosis de medicamento inhalado para el asma, donde el ingrediente farmacéutico activo se mezcla con un propulsor de gas o se presenta en forma de polvo. La administración directa del medicamento en los pulmones asegura un tratamiento directo en el área deseada. Los inhaladores se utilizan para administrar tanto medicamentos broncodilatadores como antiinflamatorios.

4. Corticoides

Los corticoides ofrecen un alivio local a la respuesta inflamatoria de las vías respiratorias. Al inhalarse, los corticoides se esparcen eficientemente por toda la cavidad pulmonar y tratan las áreas deseadas.

5. Espirometría

La espirometría es un examen que mide la capacidad pulmonar midiendo el volumen de los pulmones y del flujo de aire en las vías respiratorias.

 

El ejercicio y el control del peso son beneficiosos para el tratamiento del asma

El asma se trata con fármacos. Sin embargo, el ejercicio, una dieta saludable y un descanso suficiente también pueden tratar el asma y reducir sus síntomas.

1. El ejercicio mejora la forma física y reduce los síntomas

El ejercicio regular mejora la forma física, y es aplicable a todo tipo de personas. Al mejorar su nivel de forma física, los asmáticos mejorarán su respuesta a la fuerza que provoca que las vías respiratorias se estrechen, reduciendo así los síntomas del asma. Los tipos de ejercicio que involucran un control de la respiración, como el yoga, ayudan a reducir los síntomas de muchos asmáticos.

2. Una dieta saludable mantiene el peso bajo control

El control del peso y el control del asma van de la mano. El tejido graso puede desencadenar varios tipos de mecanismos de inflamación, los cuales pueden empeorar los síntomas de la enfermedad. La pérdida de peso en un asmático con sobrepeso reduce la necesidad de tomar medicamentos.

3. Las dietas especiales no ayudan. El alcohol ha de consumirse en moderación

Las dietas especiales no son útiles para los asmáticos. Sin embargo, aquellos alimentos que desencadenan los síntomas de la alergia deben evitarse. El alcohol empeora los síntomas de algunos asmáticos. En general, los asmáticos pueden beber alcohol con moderación.

4. Un buen sueño mantiene el asma bajo control

El despertarse y toser por la noche, al igual que el cansancio por la mañana, son signos de que el tratamiento para el asma no está equilibrado y que se debe aumentar la medicación.

5. Mantener limpio el aire interior

No es necesario que los asmáticos vivan en un entorno estéril, sin embargo, es buena idea mantener los objetos movibles en cajones y detrás de puertas cerradas, elegir materiales que sean fáciles de mantener limpios y sin polvo, y limpiar regularmente.

Asesoramiento experto provisto por Terttu Harju, Especialista en Enfermedades Pulmonares.

 

Síntomas y tratamiento del asma

El asma es un trastorno inflamatorio de las mucosas respiratorias que afecta aproximadamente al 10% de la población finlandesa. El tratamiento médico se basa en ser regular y entender la importancia del tratamiento.

Síntomas y pruebas

El origen del asma está relacionado con factores genéticos y ambientales. Por lo general, se suelen hacer pruebas para diagnosticar el asma si una persona no presenta mejoría ante una tos consecuencia de una gripe, incluso después de haber tomado varios antibióticos.

Los síntomas típicos del asma son la tos persistente, dificultad para respirar, falta de aliento y mucosidad en la garganta. Una persona puede empezar a percibir una mayor dificultad al subir las escaleras o notar que le falta el aire al trotar. Los olores fuertes, los perfumes y el humo del cigarrillo pueden desencadenar ataques de tos.

Puede ser difícil identificar los síntomas del asma en los niños, ya que pueden ser incapaces de describir sus propios síntomas. Sin embargo, un niño con asma puede decidir retirarse o no formar parte de un juego, al igual que no querer participar en deportes tan activamente como antes. Un niño también puede comenzar a toser cuando llora o se ríe.

Los síntomas del asma también pueden pasar desapercibidos o los adultos pueden no reaccionar ante ellos. El asma también es difícil de diagnosticar en personas de edad avanzada, en particular, aquellas que también sufren de otras enfermedades.

Diagnóstico del asma

El asma se diagnostica con varias pruebas de función pulmonar. La más común de estas pruebas mide el flujo espiratorio máximo (FEM), es decir, la velocidad máxima de espiración. Las lecturas del FEM se miden en casa durante un período de dos semanas. Las mediciones más precisas de la función pulmonar se llevan a cabo en un hospital. La más común es la espirometría. Si es necesario, también se pueden llevar a cabo mediciones de la hiperreactividad bronquial.

Es más difícil realizar pruebas para detectar el asma en los niños, ya que estos han de cooperar y entender cómo soplar en el aparato. Las primeras pruebas que se realizan a los niños son una prueba de esfuerzo físico, en la que se hace correr al niño y la oscilometría de impulsos, ambas realizadas por un especialista.

Tratamiento del asma

El asma se trata con medicamentos inhalados a base de cortisona para tratar la inflamación y broncodilatadores. El broncodilatador suele tener un efecto inmediato, mientras que la cortisona actúa más lentamente. Un asmático debe entender que la cortisona se utiliza para tratar la inflamación y que es importante tomar este medicamento, incluso si los efectos no se perciben de manera inmediata.

El medicamento a base de cortisona se debe tomar con regularidad, incluso cuando no hay síntomas. Para el asma estacional, que solo produce síntomas durante la temporada de polen, basta con tomar la medicación cuando los síntomas comienzan. Es importante que un asmático aprenda a identificar las fases en que los síntomas del asma empeoran y que sepa cómo tratarlos.

Es una buena idea que los asmáticos permanezcan activos, ya que el ejercicio y la forma física afectan directamente a la respiración y la absorción de oxígeno. Se debe evitar fumar a toda costa, ya que empeora los síntomas del asma y debilita los efectos del medicamento.

¿Cuándo debe consultar con un médico?

Si tiene tos persistente, falta de aire o no puede dormir debido a dificultades respiratorias, debe consultar con un médico. Es importante examinar y tratar el asma porque, si no se trata, el asma puede causar daño permanente a los pulmones, deterioro de la función pulmonar y obstrucción de las vías respiratorias.

 

Anne Vuorenmaa, de la Federación de Alergias y Asma, fue entrevistada para este artículo.